Sumergirse en las entrañas de la Tierra es una de las experiencias más sobrecogedoras, misteriosas y educativas que una familia puede vivir en las Islas Canarias. La Cueva de los Verdes forma parte de uno de los tubos volcánicos más largos y complejos del planeta, originado hace más de 20.000 años por las coladas de lava del Volcán de la Corona. Adaptada artísticamente por el artista Jesús Soto en armonía con César Manrique, esta cueva gestionada por los CACT ofrece un fascinante recorrido subterráneo guiado de un kilómetro.
¡Un refugio secreto frente a los corsarios piratas!
A lo largo de los siglos XVI y XVII, los antiguos habitantes de Lanzarote se refugiaban con sus rebaños dentro de estas oscuras galerías volcánicas para escapar de las invasiones de piratas moriscos, historia que fascina la imaginación infantil durante el tour.
Qué cautiva a los niños en la Cueva de los Verdes
- Las formas de la lava solidificada: Estalactitas de lava («estafilitos»), estrías en las paredes que marcan los distintos niveles que alcanzó el río de magma ardiente y bloques de basalto de formas caprichosas.
- La iluminación artística de Jesús Soto: Un juego sutil de luces cálidas y sombras que resalta los tonos ocres, rojizos y dorados del mineral volcánico sin alterar el entorno.
- El Auditorio natural subterráneo: Una sala monumental con acústica perfecta donde se celebran conciertos de música clásica y donde los niños experimentan el impresionante silencio de la cueva.
- El gran secreto final: Al final del recorrido guiado, los monitores revelan una sorpresa óptica desconcertante que deja mudos de asombro a pequeños y adultos por igual.
Recomendaciones esenciales para familias
La temperatura interior de la cueva se mantiene constante en unos agradables 19 °C todo el año. Sin embargo, el suelo es irregular y puede presentar zonas húmedas o resbaladizas; es obligatorio que los niños y adultos lleven calzado deportivo cerrado con buena suela de goma (prohibidas chanclas o tacones).
El interior de la cueva cuenta con pasadizos de techos bajos donde hay que agacharse brevemente y escaleras de piedra natural; no se permite el acceso con carritos de bebé, siendo imprescindible el uso de mochila de porteo ergonómica. Al ser una de las atracciones más concurridas de Lanzarote, se recomienda reservar la entrada online con antelación en la web de los CACT para evitar colas en temporada alta.




