En el pueblo de Tahíche se ubica el Taro de Tahíche, la singular vivienda que el artista César Manrique construyó sobre una colada de lava de las erupciones del siglo XVIII y que hoy acoge la sede de la Fundación César Manrique. Considerada una de las residencias arquitectónicas más extraordinarias del planeta, es un lugar donde los niños comprenden de manera lúdica cómo la naturaleza más agreste puede transformarse en un hogar de ensueño.
¡Habitaciones excavadas en burbujas de lava volcánica!
Lo que más fascina a los pequeños visitantes es la planta inferior: Manrique aprovechó cinco grandes burbujas volcánicas subterráneas naturales (oquedades formadas por los gases durante la erupción) y las conectó mediante túneles horadados en el basalto, creando salas blancas con higueras brotando hacia el cielo y una piscina turquesa bajo la roca.
Qué ver en la Fundación César Manrique en familia
- El laberinto subterráneo de las burbujas: Cada burbuja tiene una temática cromática diferente (la habitación blanca, roja, negra y amarilla) con asientos moldeados directamente en la roca volcánica y vegetación tropical.
- La piscina volcánica y el jardín de jable: Un patio exterior donde la piscina de aguas esmeralda contrasta con el basalto negro y los murales cerámicos creados por el propio César.
- El gran mural exterior: Un mosaico multicolor monumental de más de cien metros que da la bienvenida a las familias y sintetiza los símbolos iconográficos del arte canario.
- Colección de pintura y juguetes de viento: En los jardines exteriores se pueden contemplar los divertidos molinillos mecánicos gigantes que se mueven con la brisa marina.
Consejos para familias: porteo y gratuidad infantil
Gratuidad hasta los 11 años: La Fundación cuenta con una política familiar muy ventajosa, ya que todos los niños menores de 12 años tienen acceso 100% gratuito.
Aviso sobre carritos de bebé: La planta superior es transitable, pero para descender a las burbujas volcánicas subterráneas es obligatorio bajar por escaleras de piedra de lava estrechas. No es posible acceder con cochecito al nivel inferior; es indispensable llevar mochila de porteo ergonómica para recorrer las salas subterráneas con bebés. El recinto dispone de aparcamiento exterior gratuito.




