Situada en el norte de la provincia palentina, junto a las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y el embalse que lleva su nombre, Aguilar de Campoo es universalmente conocida como la «Villa de las Galletas». Desde principios del siglo XX, el aroma inconfundible a mantequilla y galleta recién horneada procedente de factorías tan emblemáticas como Fontaneda o Gullón impregna sus calles. Para las familias con niños, visitar Aguilar es una experiencia multisensorial que une la historia medieval de sus murallas y su castillo rocoso con la fascinante tradición galletera de Castilla y León.
El Castillo Medieval y el recinto amurallado
Coronando un escarpado peñasco rocoso a casi mil metros de altitud sobre la villa se alzan los imponentes restos del Castillo de Aguilar de Campoo (siglos XI-XV). Subir hasta sus murallas y torreones es una aventura de caballeros perfecta para los niños. Desde arriba se contempla una panorámica espléndida de los tejados rojizos del casco histórico, colegiatas románicas y las aguas del embalse de Aguilar.
Planes familiares imprescindibles en Aguilar
- Ruta dulce y Plaza Mayor porticada: Pasear bajo los soportales descubriendo blasones de piedra y pastelerías artesanales donde degustar las famosas galletas y dulces típicos palentinos.
- El Monasterio de Santa María la Real: Joya del románico que acoge el centro expositivo Rom, donde las familias descubren mediante maquetas interactivas los secretos de los canteros medievales.
- Entorno del embalse de Aguilar: A escasos minutos del casco urbano, cuenta con zonas recreativas con playa fluvial de arena, áreas de picnic arboladas y senderos llanos para pasear junto al agua.
Consejos prácticos: carritos y porteo
La Plaza Mayor, las riberas del Pisuerga y los paseos urbanos son completamente llanos y cómodos para carritos de bebé. Sin embargo, para subir a las ruinas del castillo rocoso el sendero transcurre por tramos de tierra y peldaños de piedra con pendiente, por lo que es indispensable utilizar mochila de porteo ergonómica para los niños más pequeños.
La villa dispone de numerosos aparcamientos públicos gratuitos en la ronda exterior y junto al río, así como una excelente oferta hostelera con menús adaptados para familias.


