Alzándose sobre una colina escarpada en la confluencia de los ríos Sil y Boeza en Ponferrada, el Castillo de los Templarios es una de las fortalezas medievales más espectaculares y fascinantes de Europa. Cedido en el siglo XII a la mítica Orden del Temple para proteger a los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela, este castillo de más de 8.000 metros cuadrados de murallas, torres almenadas y fosos es un auténtico paraíso de fantasía para los niños.
El puente levadizo y las torres de cuento de hadas
Cruzar el puente levadizo que salva el gran foso seco y cruzar la doble puerta bajo la Torre de los Caracoles hace que los niños sientan que entran en una verdadera película medieval. Las almenas ofrecen unas vistas impresionantes del monte Pajariel y de los tejados de pizarra del casco antiguo.
Qué descubrir en el castillo con niños
- El Castillo Viejo y las murallas transitables: Recorrer el camino de ronda por las almenas y subir a la Torre del Homenaje, sintiendo el viento y avistando los cuatro puntos cardinales.
- La Biblioteca Templaria y los libros iluminados: La exposición permanente de códices medievales facsímiles (Colección Templum Libri) muestra manuscritos con ilustraciones de dragones, monstruos marinos y letras doradas que maravillan a los peques.
- El Patio de Armas: Un enorme recinto abierto donde los niños pueden correr libremente y contemplar el pozo medieval original tallado en la roca.
- Talleres medievales y visitas teatralizadas: En festivos y vacaciones escolares se organizan visitas dinamizadas con caballeros templarios y torneos didácticos de tiro con arco infantil.
Consejos prácticos: porteo y gratuidad
Gratis para menores de 10 años: Los niños de hasta 9 años inclusive acceden completamente gratis al castillo, y los miércoles la entrada es gratuita para todo el público.
Debido a las escaleras empinadas de piedra medieval y los desniveles del adarve de las murallas, es imprescindible el uso de mochila de porteo ergonómica para bebés; los carritos deben dejarse en la zona de taquillas. En la Plaza de la Encina y aledaños hay mesones tradicionales bercianos donde degustar empanada y peras conferencia.



