El Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha (MUPA), encaramado en el cerro del Telégrafo con vistas panorámicas privilegiadas sobre las hoces y el casco histórico de Cuenca, es el plan familiar definitivo para los apasionados de la prehistoria. Este moderno centro didáctico alberga una de las colecciones de fósiles de dinosaurios del Cretácico más importantes de Europa, procedentes de los célebres yacimientos conquenses de Las Hoyas y Lo Hueco.
¡El hogar de "Pepito", el famoso Concavenator!
La estrella indiscutible del museo es Concavenator corcovatus, apodado cariñosamente "Pepito", un dinosaurio carnívoro de seis metros descubierto en Cuenca único en el mundo por su peculiar joroba dorsal y protuberancias en las patas precursoras de plumas.
Zonas que vuelven locos a los niños en el MUPA
- Jardines exteriores de dinosaurios a escala real: Réplicas de tamaño natural de tiranosaurios, titanosaurios saurópodos y terópodos repartidas por los jardines del mirador, ideales para fotografiarse junto a ellos mientras se disfruta del horizonte de Cuenca.
- Dinosaurios animatrónicos en movimiento: Modelos robóticos que rugen, respiran y parpadean, transportando a los pequeños directamente a la era jurásica y cretácica.
- Fósiles excepcionales de Las Hoyas: Maravillas microscópicas preservadas en láminas de caliza fina: aves primitivas como Iberomesornis, peces articulados, plantas acuáticas, insectos y hasta ranas con silueta fosilizada intacta.
- Talleres de pequeños paleontólogos: Zonas de excavación en cajones de arena donde los niños aprenden a desenterrar réplicas con brochas y herramientas didácticas.
Comodidades familiares: carritos, accesibilidad y restaurante
A diferencia de otros monumentos históricos conquenses, el MUPA es 100% accesible para carritos de bebé y sillas de ruedas, contando con rampas amplias, ascensores panorámicos, pasillos anchos y aseos adaptados con cambiadores para bebés.
Dispone de un amplio aparcamiento gratuito en la misma puerta del museo con plazas reservadas para familias. En la terraza del complejo se encuentra una cafetería-restaurante con una de las mejores panorámicas de Cuenca, perfecta para reponer fuerzas con un refresco o menú infantil tras la visita.




