Erigido en lo alto de un promontorio rocoso abrazado por un meandro casi cerrado del río Júcar, el Castillo de Alarcón es una de las fortalezas medievales más espectaculares y mejor conservadas de Castilla-La Mancha. Fundado en época musulmana y remodelado en los siglos XIV y XV por don Juan Manuel y el marqués de Villena, el castillo ofrece a las familias con niños una estampa de cuento de hadas donde la piedra y el desfiladero natural se funden en una defensa inexpugnable.
Fortaleza medieval sobre la hoz del Júcar
El perfil de la Torre del Homenaje recortada sobre el cañón del río y las tres líneas sucesivas de murallas que protegen la villa dejarán a los pequeños exploradores boquiabiertos, sintiéndose como auténticos caballeros y vigías medievales.
Qué ver y hacer en Alarcón con niños
- Paseo por las murallas y baluartes: Alarcón cuenta con un recinto defensivo formidable. Recorrer la Puerta del Campo, la Torre del Calabozo y los tramos visitables de adarve permite contemplar la verticalidad del cañón del Júcar desde alturas vertiginosas pero seguras.
- La majestuosa Torre del Homenaje: De planta cuadrada y coronada por almenas elegantes, es el corazón del castillo actual (adaptado con sumo respeto como Parador de Turismo). El acceso al patio y zonas comunes es libre, mientras que las subidas a la torre se organizan mediante visitas concertadas con la oficina de turismo local.
- Sendero fluvial de la Hoz de Alarcón (PR-CU 71): Una sencilla ruta de senderismo circular bordea la base del meandro a la orilla del agua, permitiendo admirar la imponente silueta del castillo desde abajo entre chopos y reflejos fluviales.
- Murales de Jesús Mateo en San Juan Bautista: En el casco histórico, a escasos minutos a pie del castillo, esta iglesia desacralizada alberga unos murales contemporáneos reconocidos por la UNESCO, repletos de formas orgánicas y colores vivos que cautivan la curiosidad infantil.
Consejos prácticos para familias: carritos, aparcamiento y sombras
El conjunto histórico de Alarcón presenta calles empinadas empedradas de canto rodado y tramos de muralla con peldaños de piedra irregulares. El uso de carritos de bebé convencionales es muy desaconsejado; se recomienda llevar mochila portabebés ergonómica para moverse con soltura por los miradores y adarves. Existen fuentes de agua potable en la Plaza del Ayuntamiento y baños públicos en el punto de información turística.
En cuanto al aparcamiento, al ser una villa peatonalizada y de accesos estrechos, se recomienda dejar el coche en el aparcamiento disuasorio habilitado en la entrada exterior del pueblo (junto a la primera torre de vigilancia) y realizar el acceso a pie por el puente y la puerta monumental. En meses de primavera y otoño el clima es idóneo; en pleno verano conviene evitar las horas centrales del día por la escasez de sombras en los lienzos de muralla alta.



