Situada en el municipio albaceteño de Ossa de Montiel, en pleno entorno protegido del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, la Cueva de Montesinos es uno de los rincones más legendarios de España. Cavidad kárstica horadada en calizas magnesianas, es el escenario donde Miguel de Cervantes ambientó los capítulos XXII y XXIII de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, cuando el hidalgo caballero desciende atado con una maroma y vive su famoso sueño con el mago Merlín y Durandarte.
¡Una auténtica expedición con cascos y frontales!
Para los niños, la visita guiada es una aventura de película: los guías autorizados reparten cascos de seguridad y linternas frontales para descender por los 20 metros de profundidad de la sima hasta la gran bóveda interior donde brota un manantial de agua pura.
Qué descubrir en la Cueva de Montesinos en familia
- El pozo y el río subterráneo: Al fondo de la cavidad se observa el nivel freático que alimenta las lagunas altas de Ruidera, con aguas transparentes en calma absoluta.
- Refugio de murciélagos cavernícolas: La cueva es un ecosistema singular donde habitan pequeñas colonias protegidas de murciélagos que los niños podrán observar a distancia respetuosa en las fisuras del techo.
- Ruta quijotesca teatralizada: Muchos guías amenizan el trayecto narrando los delirios del Quijote con toques de humor y misterio adaptados a la imaginación infantil.
- Castillo de Rochafrida: A poca distancia se alzan las ruinas de este torreón medieval mencionado en el Romancero de Rosaflorida, una parada ideal para merendar al aire libre.
Consejos clave para la visita: calzado y temperatura
El interior de la cavidad mantiene una temperatura fresca constante de unos 14 °C todo el año; llevad una sudadera o chaqueta fina incluso si fuera hace calor de verano manchego.
El suelo es de tierra húmeda y roca caliza; es estrictamente obligatorio el calzado cerrado con suela de relieve (zapatillas deportivas o botas de senderismo), quedando prohibidas las chanclas. La cueva no es apta para carritos de bebé; para menores de 5 años se requiere mochila de porteo o llevarlos de la mano con máxima supervisión.




