Enclavado en las estribaciones de la Sierra de Alcaraz, el municipio de Casas de Lázaro y sus granjas y aulas de naturaleza ofrecen una escapada rural idónea para desconectar del asfalto y acercar a los niños a los animales de corral, el cultivo de la tierra y los oficios campesinos tradicionales manchegos.
Aprender cuidando: el contacto directo con los animales
Acompañados de monitores de tiempo libre, los niños cepillan a los ponis y burritos, dan de comer en la mano a cabras y ovejas de raza manchega, recogen huevos recién puestos en el gallinero y acarician a los conejos, viviendo una experiencia educativa basada en el respeto animal.
Talleres prácticos y actividades familiares
- Elaboración de pan casero tradicional: Amasar harina, levadura y agua en una artesa de madera para hornear sus propios panecillos y degustarlos con aceite de oliva de la sierra.
- El Huerto Ecológico: Plantar semillas de hortalizas de temporada, reconocer hierbas aromáticas (romero, tomillo y lavanda) y aprender el ciclo del agua y el compostaje orgánico.
- Taller de telares tradicionales de Casas de Lázaro: El municipio es famoso por sus telares artesanos centenarios; los niños pueden descubrir cómo se hila la lana y tejer pequeños tapices de recuerdo.
- Rutas senderistas por las pinadas: Paseos suaves a la sombra de pinares y riberas fluviales siguiendo rastros y huellas de ardillas y aves forestales.
Consejos para familias: ropa y preparación
Llevad ropa deportiva cómoda que no importe que se manche de barro o harina, calzado cerrado resistente (deportivas o botas de trekking) y una muda de repuesto para los más pequeños.
El recinto cuenta con praderas de tierra compactada donde se puede transitar con carrito todoterreno, aunque para las sendas campestres se recomienda mochila de porteo. Por la tranquilidad y bienestar de los animales de granja residentes, no se permite el acceso con mascotas ajenas. Dispone de aparcamiento gratuito y comedor rústico con comida casera manchega.




